La caja sorpresa

juicio

A: Condeno al acusado a 20 años de cárcel por asesinato. A no ser que prefiera lo que pueda haber en LA CAJA SORPRESA.
B: ¿Cómo?
Público: ¡La caja, elige la caja!
A: ¿Qué prefiere? ¿Ir a lo seguro y quedarse con los 20 años de cárcel? ¿O arriesgarse y optar por LA CAJA SORPRESA?
B: ¿Pero cómo que una caja sorpresa?
A: LA CAJA SORPRESA puede contener cualquier cosa. Cinco años de cárcel. La libertad. Un gato muerto. Un gato vivo. Un gato muerto y vivo.
B: ¿Pero eso es legal?
Público: ¡La caja! ¡La caja!
A: Claro que también puede contener la cadena perpetua. O la pena de muerte. O un libro de José María Aznar.
B: Yo soy inocente y…
A: Ahora ya es tarde para eso: ha sido juzgado y declarado culpable. ¿Con qué se queda? ¿Los veinte años o LA CAJA SORPRESA?
B: Esto no me parece serio.
Público: ¡LA CAJA!
A: Veo que está indeciso. Pues se lo voy a poner incluso más difícil. ¿Y si le ofrezco una tercera opción? ¿Y si le dejo elegir entre los veinte años, LA CAJA SORPRESA y LO QUE HAYA DETRÁS DE ESTA PUERTA?
B: Pero…
Público: ¡LA CAJA! ¡LA PUERTA! ¡LA CAJA, LA CAJA! ¡NO, LA PUERTA!
A: Detrás de esa puerta podría estar la libertad, una guillotina, una cabra… ¡Cualquier cosa!
B: No sé, creo que prefiero los veinte años…
Público: ¡NO, NO! ¡LA PUERTA! ¡LA CAJA! ¡NO! ¡LA CAJA! ¡LA PUERTA, LA PUERTA!
A: ¿Está seguro? Mire que veinte años son muchos. Y los tendrá que hacer seguidos.
B: Ya, pero es que esto no me parece ni medio normal.
A: Piénselo bien.
Público: ¡LA CAJA, HIJO DE LA GRAN PUTA, ESCOGE LA CAJA! ¡LA PUERTA, IMBÉCIL, QUE PARECES IMBÉCIL!
B: De acuerdo, pues me quedo la puerta.
A: ¿Seguro?
B: No, pero bueno.
A: La puerta a la una, la puerta a las dos…
B: Sí, sí, la puerta.
A: La puerta a las tres, ¡adjudicada!
(El público aplaude enfervorecido).
A: Venga conmigo. Vamos a abrir la puerta. Ha costado llegar a esta decisión.
B: Ya…
A: ¿Qué le gustaría que hubiera? ¿La libertad?
B: O la paz en el mundo.
A: ¡Podría ser! ¡Ni yo sé lo que hay detrás de la puerta! ¿Listo?
B: Adelante.
A: ¡Allá vamos!
B: Hay… Hay una caja.
A: LO QUE HAYA DETRÁS DE LA PUERTA es LA CAJA SORPRESA. Ha ganado usted LA CAJA SORPRESA.
(Más aplausos).
B: Pero…
A: Ábrala, ábrala.
B: Hay… Dentro de la caja hay… Hay un agujero.
A: Efectivamente, dentro de LA CAJA SORPRESA está el agujero de Bankia. ¡Ha ganado usted el agujero de Bankia!
B: No lo pillo.
A: El agujero de Bankia. Bankia es la caja sorpresa. Bankia es una caja. Una caja de ahorros. Y la sorpresa es que dentro de Bankia hay un agujero. Un agujero que cuesta miles de millones.
B: Ah…
A: ¡ES QUE SI SE EXPLICA PIERDE TODA LA GRACIA!
B: Perdón.

(Fuente de la imagen.)

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