Llevadme ante vuestro líder

cola

A: LLEVADME ANTE VUESTRO LÍDER.
B: No con esas zapatillas.
A: PERO… SI SON DE LAS MODERNAS…
B: Así no se puede entrar.
A: TENGO ESTA INVITACIÓN.
B: Sólo vale hasta la una y media.
A: OIGA, QUE CONOZCO A JORDI.
B: ¿Qué Jordi?
A: UN CAMARERO QUE ESTÁ EN LA BARRA DEL FONDO. ALTO. TIRANDO A RUBIO.
B: Huy, Jordi ya no trabaja aquí.
A: ¿PERO QUÉ LE CUESTA? SI VENGO EN SON DE PAZ.
B: Hoy sólo entran clientes habituales.
A: YO VENGO CASI TODOS LOS VIERNES.
B: No le recuerdo, lo siento.
A: ME ESPERAN UNOS AMIGOS DENTRO.
B: Lo siento, hay que respetar el aforo. Otro día pruebe a venir antes. Además, el local está lleno.
A: ¿Y ESE QUE ACABA DE ENTRAR?
B: Había salido a fumar.
A: ¿ES PORQUE SOY MARCIANO?
B: No juegue la carta del racismo conmigo.
A: NO TODOS LOS MARCIANOS HACEMOS EXPLOTAR LA CASA BLANCA. HAY MUCHAS IDEAS PRECONCEBIDAS ACERCA DE NOSOTROS.
B: Ya, bueno, pero yo no quiero follones.
A: LE HE DICHO QUE VENGO EN SON DE PAZ.
B: La última vez que me dijeron eso, se llevaron a todos los clientes para procesarlos como alimentos.
A: LA MALA CONDUCTA DE ALGUNOS NO NOS ATAÑE A TODOS. ES COMO SI YO LE ECHO EN CARA EL COMPORTAMIENTO DE ALGUNOS GUARDAS DE SEGURIDAD.
B: Mire, esto no es un debate. Hoy no puede entrar.
A: NO, SI AL FINAL TENDRÉ QUE INVADIR LA TIERRA.
B: No es asunto mío.
A: MIRE QUE LE FULMINO CON MI ARMA SUPERAVANZADA QUE…
B: A ver si vamos a tener un problema.
A: NO TENDREMOS PIEDAD CON QUIENES NO COLABOREN.
B: Por favor, baje la voz, que está molestando a los vecinos.
A: LAS LEYES INTERGALÁCTICAS ME RESPALDAN. QUIERO TOMARME UNA COPA Y TENGO DERECHO.
B: Tenemos reservado el derecho de admisión.
A: NO ES DE APLICACIÓN EN ESTE CASO: ES UN LOCAL PÚBLICO, NO UN CLUB PRIVADO.
B: Me da igual. Que no entras. No quiero clientes con chips implantados. Eso da mala reputación al local. Lo siento, pero es así. No es algo que me haya inventado, es la realidad.
A: ¿ME ESTÁS HABLANDO DE TÚ, GUSANO TERRÍCOLA?
B: Es que ya me estás cansando. Haz el favor de ponerte a un lado.
A: LA CALLE NO ES TUYA.
B: A un lado, te digo.
A: TOMA RAYO PULVERIZADOR, JAJAJA… ¡REDUCIDO A CENIZAS! ¡Y AHORA TOMARÉ POSESIÓN DE LA BARRA DEL FONDO!
C: Eh, eh, ¿dónde vas? ¿No te ha dicho mi compañero que no puedes entrar?
A: TU COMPAÑERO ES ESE MONTONCITO DE POLVO QUE HAY EN LA PUERTA, JAJAJA… ¡QUIERO UN GINTONIC, TERRÍCOLA!
C: No, mira, déjalo ya. Vete a otro lado. Con los tuyos.
A: ¡SUCIO RACISTA!
C: ¡Que te pires!
A: VOY A PONER UNA QUEJA EN CONSUMO.
C: Haz lo que te salga de los cojones.
A: ¡LO EXPLICARÉ EN TWITTER!

(Pausa de diez minutos)

D: HOLA, BUENAS NOCHES.
C: ¿Tú no eres el de antes?
D: NO, NO LO SOY.
C: Sí que lo eres, tú eres el que la ha liado con los gritos y pulverizando a mi compañero.
D: SE CONFUNDE, CABALLERO.
C: Pero si me he quedado con tu cara.
D: CLARO, TODOS LOS MARCIANOS SOMOS IGUALES, ¿NO? ¡RACISTA!
C: ¡Que te pires!
A: VALE, ERA YO. PERO ES QUE NO HAY NADA MÁS ABIERTO.
C: No es mi problema. Hoy ya no entras.
A: SÓLO QUIERO UN GINTONIC.
C: Aquí, no.
A: UN DÍA INVADIREMOS LA TIERRA Y…
C: Apártate de la cola, por favor.
A: ¡ME VENGARÉ!

(Fuente de la imagen).

Las preguntas que todos nos hacemos sobre el cónclave

cardenal

Poca gente sabe que soy cardenal elector en los escasos ratos libres que me deja mi trabajo como columnista ocasional del Periódico DIAGONAL. Dado mi conocimiento sobre lo que está pasando en el Vaticano, ofrezco las respuestas a algunas de las preguntas que posiblemente se estén haciendo los lectores de esta publicación (a pesar de su fama de ateos).

(Nota: este artículo se iba a titular “Al cónclave con clave”, pero se me han adelantado 953 graciosillos en Twitter).

¿Cuánto dura el cónclave?
No hay fijado ningún límite en cuanto a la duración, y nosotros los cardenales podemos deliberar todo el tiempo que haga falta. De hecho, aquí estamos a gastos pagados y se come muy bien, por lo que mi objetivo es alargar mi estancia lo más posible.

¿Cuántos cardenales participan?
En este cónclave somos 115, pero el número puede variar de una elección de Papa a otra.

¿Existe un límite de edad para los cardenales?
80 años. Que son unos cuantos. Con 80 años habrá más de uno que esté ya un poco perjudicado. No sé yo si está en condiciones de… Un momento, no sigáis haciendo preguntas, que estoy aquí en la puerta discutiendo con la guardia suiza. Se ve que mi nombre no está en la lista.

¿Quién los ha elegido?
¡Un momento, que estoy aquí liado con la documentación!

¿Siempre se ha celebrado en la Capilla Sixtina?
Sí, a ver, llama a Ratzinger, que es colega… ¡Parad con las preguntas! Que se ve que no puedo entrar.

¿Qué tipo de mayoría es necesaria para la elección?
¡Socorro! ¡Me están llevando a un calabozo! ¡Llamad a mi abogado!

¿De dónde son los cardenales electores?
Esto es extrañísimo, me acusan de hacerme pasar por cardenal. ¡A mí! ¡Al próximo Papa! Eso es que tienen miedo de mis ideas innovadoras, como sustituir los números romanos por números de verdad. Lo de seguir usando números romanos me parece una chorrada del XV. ¡La iglesia siempre ha temido la renovación! ¿Pero cómo saldré elegido Papa, si estoy encerrado en un calabozo? Esta es una terrible papadoja.

Si el jefe de la Iglesia es el Papa, ¿los cardenales no deberían ser los Titos?
¿Seguís ahí? ¿Qué dice mi abogado? ¿Le habéis llamado? Un momento, me llaman por teléfono. Sois vosotros, preguntando por mi abogado. Ah sí, no lo recordaba, me represento a mí mismo.

¿De dónde viene la tradición de la fumata blanca y la fumata negra?
Con ese nombre, de los años ’80, seguro. Me imagino a los cardenatas decidiendo que el próximo Papa será dabuten y esto del cónclave es demassié pal body.

¿Quiénes son los cardenales favoritos para ser elegidos Papa?
Pues pensaba que yo, pero lo comienzo a dudar. Precisamente creo que todo esto es una estrategia de mis enemigos para dar al traste con mi nuevo papado. ¡Con lo bien que me sientan a mí los vestidos blancos! Tendríais que haberme visto el día de mi boda.

¿Qué corrientes dominan hoy en día en la Iglesia?
La Iglesia cada vez es más abierta y… Ah, mirad, parece que ya se ha aclarado el malentendido. Vienen a sacarme dos guardias suizos con sus discretos uniformes… Qué raro, me están atando las manos a la espalda. Pero bueno, me llevan a la calle. Supongo que será el procedimiento. Como cuando te sacan de un hospital en silla de ruedas, aunque ya estés perfectamente. Es por temas del seguro. Imagina que estás saliendo del edificio, te caes por las escaleras y te matas. Claro, al principio todo son risas, pero luego te tienes que pagar el funeral.

Ojo, que creo que me han elegido Papa. Al menos me están llevando a una plaza llena de gente que está gritando mi nombre. Hay algún ateo comunista insultándome, pero estoy acostumbrado a las controversias. Qué bien, me llevan a un escenario. Hubiera preferido el tradicional balcón, pero esto tampoco está mal. Estoy más cerca de los feligreses. Qué raro: no sólo no me desatan las manos, sino que me han atado a un palo. ¿Y que es toda esta leña seca que tengo a los pies?

Una vez se anuncia el nombre del nuevo Papa, ¿qué es lo primero que tiene que hacer?
Pero… Un momento… ¿Qué? ¡SOCORRO! ¡ESTÁN ENCENDIENDO UN FUEGO! ¡ME QUIEREN QUEMAR VIVO! ¡SOCORRO!

¿De dónde viene la tradición de que el Papa cambie de nombre?
¿¡Pero queréis parar con las preguntas!? ¡Llamad a la policía o a la embajada! ¡HACED ALGO, QUE ME QUEMAN VIVO! ¡DUELE! ¡MALDITA SEA! ¡DUELE MUCHO! ¡SOCORRO!

¿Qué nombres de Papa son los más comunes?
(…)

¿Cuál es tu favorito para ser escogido Papa?
(…)

¿Hola?
(…)

¿Todo bien?
(…)

Publicado originalmente en el Periódico Diagonal.

Fuente de la imagen.